Devocional
La familiaridad puede ser el enemigo de lo milagroso. Cuando nuestras prácticas espirituales se vuelven automáticas, corremos el riesgo de perder la sensibilidad a lo sobrenatural. Es posible estar tan acostumbrados a 'hacer iglesia' que pasemos por alto cuando Dios quiere hacer algo extraordinario. La rutina nos puede hacer ciegos a los milagros que están esperando manifestarse. Piensa en cuántas veces has estado en la presencia de Dios, pero tu corazón estaba en piloto automático. ¿Cuántas oraciones has hecho sin expectativa real? ¿Cuántas veces has adorado sin verdadera conexión? Dios no se mueve por nuestras actividades religiosas, sino por nuestra hambre genuina de Su presencia. Cuando cultivamos una relación auténtica con Él, cuando buscamos Su rostro y no solo Sus bendiciones, entonces lo sobrenatural se vuelve natural en nuestras vidas. La clave está en mantener nuestro corazón tierno y expectante, recordando que cada vez que venimos a la iglesia, a una célula, al discipulado o a un tiempo espiritual, un encuentro con Dios tiene el potencial de cambiar todo y añadir virtud a nuestras vidas.
Verso bíblico
'No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.' - Gálatas 6:7
Pregunta de reflexión
¿En qué áreas de tu vida espiritual has caído en rutina o monotonía y necesitas renovar tu pasión por Dios?
Activa tu fe
La costumbre puede volverse peligrosa cuando nos hace pasar por alto lo sobrenatural. La rutina puede hacerte pasar al lado de tu milagro sin darte cuenta. Tener una expectativa de fe en cada encuentro con Dios producirá encuentros sobrenaturales.
Oración
Padre, rompe toda rutina en mi corazón. Renueva mi hambre y mi pasión por tu presencia y mantén mis ojos abiertos a lo sobrenatural. Úsame para que tu nombre sea glorificado, sanando enfermos, libertando al cautivo y predicando tu palabra.
Pastor Martin Rivera