Devocional
Existe una diferencia radical entre las personas conectadas con el cielo y las que no lo están. Cuando estamos verdaderamente conectados con Dios, nuestra manera de responder a las situaciones cambia completamente. No reaccionamos con carne, sino que respondemos con el Espíritu. No devolvemos mal por mal, sino que respondemos con perdón y amor. El enfrentar situaciones cotidianas, mal entendidos e injusticia son cosas inevitables lo más importante no es saber que la vamos a enfrentar es saber cómo accionaremos frente a ellas. La conexión celestial nos ayuda a ejercer autoridad sobre nuestras acciones para gobernar sobre las circunstancias terrenales porque tenemos el Espíritu Santo morando en nosotros. El mundo espiritual es más real que el natural, y cuando entendemos esta verdad, comenzamos a operar desde una perspectiva eterna. Cuando estamos conectados con el cielo no nos dejamos llevar por las emociones del momento, sino que respondemos con la sabiduría y el poder de Dios. Esta conexión nos permite ver más allá de lo visible y a entender que hay reacciones humanas que tienen un origen espiritual
Verso Bíblico
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Mateo 5:44-45
¿Cómo respondes cuando enfrentas situaciones difíciles? ¿Qué hace cuando el enemigo otra persona para tentarte o provocarte?
Activa tu fe
Ser hijo de Dios nos solo nos da herencia también se espera que actuemos como Dios, amando, perdonando y orando por aquellos que a veces por ignorancia o cualquier razón humana pueden causarnos aflicción la respuesta debe ser espiritual como hijo de Dios que somos.
Oracion
Padre, ayúdame a mantenerme conectado contigo para que mis respuestas reflejen tu carácter y no mis emociones humanas. Que tu Espíritu me guíe y que pueda ejercer la autoridad delegada en tu nombre sobre el mundo espiritual.
Pastor Martin Rivera