Devocional
En nuestra cultura consumista, a menudo confundimos deseos con necesidades. Queremos el último teléfono, pero necesitamos comida. Deseamos una televisión de 70 pulgadas, pero necesitamos unos buenos lentes. Esta confusión también afecta nuestra vida espiritual. Muchos cristianos ven al Espíritu Santo como un 'extra' opcional, algo agradable de tener, pero no esencial.
Sin embargo, Dios nunca diseñó la vida cristiana para ser vivida sin Su poder. El Espíritu Santo no es un lujo espiritual; es tan necesario como el aire que respiramos, como el alimento diario. Sin Él, nuestra vida se vuelve estéril, sin frutos ni poder transformador. Imagina intentar conducir un auto sin gasolina o usar un teléfono sin batería. Funcionalmente, son inútiles. De la misma manera, un cristiano sin el Espíritu Santo puede tener la apariencia de fe, pero carece del poder para vivir la vida abundante que Jesús prometió.
Hoy, reconoce que el Espíritu Santo no es opcional en tu caminar con Dios. Es tu fuente de poder, tu guía y tu consolador. No te conformes con una vida cristiana sin poder; ríndele al Espíritu Santo tu vida y Él te llenará y usará tu vida como una fuente de bendición para otros.
Versículo bíblico
'Jesús recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas, predicando las buenas nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y dolencia entre la gente. Las noticias acerca de él se extendieron por toda Siria, y le llevaban todos los que padecían de diversas enfermedades y dolores, los endemoniados, los epilépticos y los paralíticos, y él los sanaba.' - Mateo 4:23-24
Pregunta de reflexión
¿En qué áreas de tu vida has tratado al Espíritu Santo como un recurso solo para momentos de pruebas en lugar de verlo como una necesidad fundamental para la vida cristiana?
Activa tu fe
Jesús les dijo a los discípulos: no se vayan de Jerusalén hasta que el Espíritu Santo no venga sobre ustedes. Jesús les dio a entender a los discípulos que podrían hacer ministerio efectivo sin el bautismo del Espíritu Santo.
Oración
Espíritu Santo, reconozco que eres una necesidad en mi vida, no un lujo. Ayúdame a depender completamente de tu poder y presencia cada día. Te lo pido en el nombre de Jesús.
Pastor Martin Rivera