Devocional
Ya hemos visto que la Palabra de Dios es firme, que la santificación es un proceso y que la sangre de Cristo nos limpia. Ahora viene una pregunta práctica: ¿cómo vivimos mientras esperamos? Vivir preparados no significa vivir con miedo. Significa vivir con propósito. Es llevar una vida de tal manera que, si Cristo viniera hoy, pudieras irte con Él sin reservas ni vergüenza. Tú no eres hijo de las tinieblas. Eres hijo de la luz. Eso significa que el regreso de Cristo no debería tomarte por sorpresa como a alguien que vive dormido espiritualmente. Puedes vivir con los ojos abiertos, con esperanza activa y con una fe que se nota en lo cotidiano. Renten tu salvación para que recibas la corona de la vida. No te desvíes. El viaje al cielo puede tener momentos difíciles, pero el destino vale cada paso. Quita la cara de preocupación y disfruta el viaje, que es para el cielo que vamos.
Verso Bíblico
"Pero vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas." - 1 Tesalonicenses 5:4-5
Pregunta de Reflexión
¿Tu manera de vivir hoy refleja que estás esperando activamente el regreso de Cristo, o estás viviendo como si ese día nunca llegara?
Activa tu fe
"Estar preparados es que, si él viene, tú te vas con él. el Justo por la fe vivirás cada momento es una experiencia cuando se vive con fe."
Oración
Señor, ayúdame a vivir cada día con propósito y esperanza. Que mi vida refleje que soy hijo de la luz y que espero Tu regreso con alegría y que el arrebatamiento será el momento más feliz porque me encontrare contigo. Amén.
pastormartin.org
Vivir preparados, no asustados
Escrito el 07/10/2026