Nuestra Historia
En la década de 1970, la Iglesia Católica Romana fue impactada por un movimiento religioso conocido como la Renovación Carismática Católica. Este fenómeno surgió de manera espontánea y simultánea en diversas partes del mundo, conmoviendo a muchas familias de tradiciones religiosas arraigadas. Un ejemplo notable es la familia Fernández Martínez, una familia dominicana de 14 hijos que emigró a Nueva York en busca de nuevas oportunidades. En septiembre de 1976, Irma Fernández y Teresa Gómez de Fernández fueron de las primeras en asistir a un retiro carismático. Tras esta experiencia espiritual, lograron convencer a sus hermanos Pablo y Luis Fernández de unirse a las actividades de un grupo de oración carismática en Hoboken, Nueva Jersey.
A través de su participación en retiros carismáticos en diferentes parroquias del área metropolitana, varios miembros de esta familia, junto con amigos y conocidos, tuvieron la oportunidad de ser bautizados en el Espíritu Santo. Pablo y Luis, motivados por su nueva experiencia, decidieron compartir lo vivido con otros católicos, solicitando a los sacerdotes de las parroquias de San Pedro y Santa María en Jersey City que les permitieran formar un círculo de oración. Estas reuniones lograron alcanzar a muchos católicos sinceros, que aunque devotos, se sentían limitados por sus tradiciones religiosas.
El 10 de diciembre de 1977, Luis Fernández llegó a la República Dominicana, enviado por Dios para compartir su renovada fe. Tras celebrar varias reuniones de oración carismática en el Seminario Católico San Pío X de Licey al Medio, Santiago, las familias Taveras Martínez y Morel Martínez vivieron esa misma experiencia, siendo bautizadas en el Espíritu Santo con la manifestación del hablar en otras lenguas.
Este grupo inicial estaba compuesto por católicos fervorosos y activos en varios movimientos dentro del catolicismo, como Cursillistas de Cristiandad, Legión de María, Juventud de Acción Católica, y Movimiento Familiar Cristiano, entre otros. A pesar de su actividad religiosa, muchos de ellos carecían de la seguridad de salvación y vida eterna, hasta que, a través del Espíritu Santo y los dones de poder, conocieron a nuestro Salvador, Jesús.
La sed de estudiar la Biblia fue intensa en este grupo. Mediante el estudio de las Escrituras, llegaron a conocer la verdad, que los liberó (Juan 8:32).
El 9 de diciembre del mismo año tuvo lugar el primer bautismo en aguas en Estados Unidos, donde participaron los hermanos Pablo, Luis, Bernarda, Teresa, Irma y Dulce Fernández. En República Dominicana, el 15 de enero de 1978, se realizó el primer bautismo en aguas, en el cual fueron bautizadas Milagros Morel y las hermanas Maribel, Leyba y Adria Taveras. Sin saberlo, este fue el inicio de lo que eventualmente se convertiría en la Iglesia Cristiana Fuente de Salvación.
Tras ser bautizados, Pablo y Luis fueron llevados ante los sacerdotes y líderes carismáticos de la Arquidiócesis de Newark, Nueva Jersey, donde se les prohibió seguir predicando en la iglesia católica. En este momento, Dios les habló mediante Ezequiel 12:2, advirtiéndoles sobre su entorno rebelde, y en 2 Corintios 6:14-18, les exhortaba: "Salid de en medio de ellos, pueblo mío, porque ¿qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?". Después de ser expulsados de la Iglesia Católica, comenzaron a reunirse en los hogares de los hermanos. El apartamento del hermano Pablo Fernández, en Jersey City, se convirtió en el lugar principal de reunión, mientras que en República Dominicana, el hogar de la familia Taveras Martínez fue el centro de congregación.
Con el tiempo, otros hermanos carismáticos se unieron al grupo original, como la familia de José y Carmen López de Hoboken. Debido a quejas vecinales, las reuniones debieron ser suspendidas en el apartamento, lo que llevó a congregarse en el Salón Comunal del edificio. En este momento, surgió la necesidad de identificar al grupo con un nombre, y así nació la IGLESIA CRISTIANA FUENTE DE SALVACION.
Ante el rápido crecimiento del grupo, surgieron problemas con el uso del Salón Comunal, lo que les llevó a buscar un local más amplio. Así, alquilaron dos veces por semana un templo metodista en la calle Grove, Jersey City. Allí, el grupo adquirió categoría de iglesia y permaneció durante un año. El 13 de enero de 1979, Luis Fernández y su esposa Teresa Gómez, junto con su hijo Josué, partieron como los primeros misioneros a pastorear el grupo que estaba naciendo en Licey al Medio, República Dominicana. Este grupo inicialmente se reunió bajo un árbol de tamarindo, y posteriormente en una pequeña enramada construida con tablas y techada de cañas.
En 1981, los hermanos de Nueva Jersey fueron forzados a abandonar el templo metodista y se reunieron en el apartamento de la familia Fernández Martínez. Dios, en su promesa de llevarlos de vuelta al templo metodista, cumplió de manera milagrosa con la llegada del ministro metodista carismático Job Tacadena, quien les alquiló el templo nuevamente. A pesar de su crecimiento, en 1984 se les solicitó entregar el templo una vez más.
La joven congregación oraba fervientemente por un lugar propio y Dios respondió. Así, se abrieron las puertas de un templo episcopal ubicado en la calle Erie, Jersey City, que contaba con más del doble de la capacidad del anterior. Sin embargo, al cabo de dos años, también se les pidió que abandonaran este lugar. Clamando a Dios por un templo propio, experimentaron la providencia divina al adquirir un antiguo templo con capacidad para 600 personas. Se iniciaron obras de remodelación para adaptar el espacio a las necesidades de la congregación. El 11 de junio de 1987, con gran júbilo, los miembros desfilaron por las calles de Jersey City para inaugurar lo que hoy es la sede de las Iglesias Cristianas Fuente de Salvación, ubicada en la 324 de la Avenida Communipaw.
En República Dominicana, la historia fue similar, enfrentando varios desafíos para obtener un templo. Sin embargo, el 7 de junio de 1981, Dios abrió las puertas de un local con capacidad para 70 personas, anterior bar de bebidas alcohólicas, que los hermanos acondicionaron para adorar a Dios. En poco tiempo, el templo se llenó, y clamaron al Señor por un lugar propio.
Milagrosamente, en enero de 1985, adquirieron un terreno de 1500 metros cuadrados en el Kilómetro 9 de la misma carretera, y en marzo comenzaron la construcción. Dios realizó innumerables milagros; en menos de 10 meses, la obra fue finalizada sin recurrir a préstamos. El 1 de febrero de 1986, miles de hermanos marcharon por las calles de Licey al Medio para dedicar ese hermoso templo, con capacidad para 500 personas. En 1992 se construyó una segunda planta para clases del Programa de Ayuda Social Para la Niñez Desamparada, y en 1994 se adquirió un terreno adicional para recreación y estacionamiento. Este templo es actualmente la sede de las Iglesias Cristianas Fuente de Salvación en República Dominicana. Con el pasar de los años, Dios ha permitido que se establezcan otras congregaciones en Estados Unidos: El Bronx, NY; Brooklyn, NY; Elizabeth, NJ; Guttenberg, NJ; Orlando, FL; Lawrence, MA; y en República Dominicana: Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata, San José de las Matas, Pananao, El Rubio, Altamira y Villa González. También se han fundado comunidades florecientes en Ciudad Victoria, México; San Pablo de Urama, Venezuela; Guayaquil, Ecuador; y San Fernando, España. A la gloria de Dios, varias de estas congregaciones cuentan con su propio templo.
En el ámbito social, se ha establecido el PROGRAMA DE AYUDA SOCIAL PARA LA NIÑEZ DESAMPARADA (PASPLAND), que patrocina a niños necesitados en todo el mundo, proporcionándoles servicios básicos de alimentación, educación, medicina y formación cristiana.
En la actualidad, contamos con un significativo número de ministros, pastores, evangelistas, misioneros y maestros, así como diversos Centros de Formación Ministerial.
Reconocemos que, en estos primeros 21 años, los hombres y mujeres que Dios ha usado como instrumentos en las Iglesias Cristianas Fuente de Salvación somos siervos inútiles, pues hemos hecho lo que se nos ha ordenado. Hay mucho más que escribir sobre lo que Dios ha hecho, pero lo compartimos como testimonio de todos los hermanos que se han unido a la familia Fuente de Salvación. Nos esforzamos por recordar nuestro AYER, actuar con excelencia en el HOY y mirar hacia el MAÑANA con una perspectiva amplia. Toda la GLORIA le pertenece a nuestro Señor Jesucristo, quien, en su amor y misericordia, nos llamó de las tinieblas a la luz.