Devocional
En un mundo que celebra la multitarea, Dios nos llama al enfoque. Es mejor ser excelente en una cosa que mediocre en muchas. Cuando tratamos de hacer todo, terminamos no siendo efectivos en nada. Dios te ha dado un depósito específico, un llamado único que requiere toda tu atención y dedicación. Tal vez sea la enseñanza, la adoración, el evangelismo, o el ministerio profético. Cualquiera que sea, necesita ser cultivado con intensidad y pasión. El enemigo de la excelencia no siempre es lo malo; a veces es lo bueno que nos distrae de lo mejor. Cuando nos enfocamos en nuestro depósito divino y lo desarrollamos con disciplina, comenzamos a ver frutos sobrenaturales. La disciplina personal es crucial para mantener este enfoque. Debemos cuidar nuestro cuerpo, mente y espíritu para ser instrumentos útiles en las manos de Dios. No se trata de perfección, sino de dedicación constante a crecer en aquello para lo cual fuimos llamados.
Verso bíblico
'Antes bien, golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.' - 1 Corintios 9:27
Pregunta de reflexión
¿Cuál es tu depósito divino principal y qué pasos específicos puedes tomar para desarrollarlo con mayor excelencia?
Activa tu fe
Cuando una persona tiene muchas cosas, mucho ministerio, cuando una persona tiene muchas, muchas, muchos ministerios o de repente dos o tres, no sé, muy probablemente que no sea eficaz en ninguno de ellos.
Oración
Dios, ayúdame a identificar claramente mi llamado y dame la disciplina para enfocarme en desarrollarlo con excelencia para tu gloria.
Pastor Martin Rivera


