Devocional
Cuando pensamos en sanidad, a menudo nos enfocamos solo en lo físico. Un brazo roto, una enfermedad, un dolor visible. Pero Jesús vino a sanar integralmente. Su poder no tiene límites ni restricciones. No hay enfermedad demasiada complicada, no hay herida demasiado profunda, no hay dolor demasiado antiguo para Su toque sanador. Muchas veces, las heridas más profundas son las que no se ven. El corazón roto por una traición, la mente atormentada por la ansiedad, el alma herida por el rechazo. Estas heridas invisibles pueden ser devastadoras, y a menudo las escondemos detrás de sonrisas los domingos en la iglesia. Pero Jesús ve más allá de nuestro físico. Él conoce cada dolor oculto, cada lágrima derramada en secreto, cada batalla silenciosa que libramos. Su poder sanador no se limita a lo que otros pueden ver. Él sana el alma, la mente, las emociones, y sí, también el cuerpo. Dios puede sanarte por una oración o podría usar un profesional para hacerlo, no limites el poder de Dios a ciertas áreas de tu vida. Él quiere que estemos sanos completamente.
Verso bíblico
Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó. Mateo 4:24
Preguntas de reflexión
¿Cómo esta tu alma? ¿La paz de Dios llena tu corazón a pesar de las pruebas? ¿hay alguna necesidad interior que necesites presentar a Dios?
Activa tu fe
Jesús también sana lo de adentro, sana lo de afuera, sana el alma herida, sana toda dolencia, la fe nos da acceso a ese poder sanador.
Oración
Jesús, tú conoces mi corazón, ayúdame a perdonar en momentos cuando mi carne se resiste a no hacerlo líbrame de todo lo que emocionalmente pueda afectarme. Te pido que traigas sanidad completa a mi vida, tanto en lo visible como en lo invisible te pido que tu paz gobierne mi corazón.
Pastor Martin Rivera
Pastormartin.org
Sanidad Integral
Escrito el 17/06/2026
Pastor Martin Rivera


