Devocional
La Gran Comisión no fue dada solo a pastores, misioneros o personas con títulos ministeriales. Fue dada a cada persona que ha creído en Cristo. Eso te incluye a ti, en tu trabajo, en tu vecindario, en tu familia. Cuando ves a alguien que no conoce a Cristo, no lo veas solo como un conocido o un compañero de trabajo. Míralo como alguien por quien Jesús murió. Alguien que Dios ama profundamente y que todavía no lo sabe. Háblale a Dios de ellos y a ellos de Dios. El destino eterno de una persona está en la decisión de recibir a Cristo en su corazón. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? La gran comisión requiere predicar a tiempo y fuera de tiempo para que todos escuchen el mensaje de salvación. No ira solo el Espíritu Santo ira contigo.
Verso Bíblico
"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura." - Marcos 16:15
Pregunta de reflexión
Si supieras que alguien está a punto de morir y su destino eterno depende de ti para escuchar el evangelio, ¿qué harías?
Activa tu fe
Cuando tú ves a alguien que no conoce a Cristo, piensa en ese lugar de tormento. Ora por ellos, háblale a Dios de ellos y a ellos de Dios, abraza la promesa de Dios, crees en el Señor Jesucristo y será salvo tú y tu casa
Oración
Señor, abre mis ojos para ver a las personas como Tú las ves. Dame un corazón con compasión hacia los perdidos, ayúdame hablar con denuedo, y la confianza de saber que Tú harás el resto. Amén.
Pastor Martin Rivera


