Devocional
Existe una categoría especial de milagros que no se producen por oración, sino por obediencia. Cuando el ciego de nacimiento obedeció la instrucción de Jesús de ir a lavarse en el estanque de Siloé, recibió su vista. Pedro experimentó la pesca milagrosa cuando obedeció la palabra de Jesús de echar las redes en aguas profundas, a pesar de haber trabajado toda la noche sin pescar nada. Estos milagros no vinieron por más oración, sino por actos simples de obediencia. Hay cosas que Dios hará en tu vida, ministerio y destino que están esperando tu obediencia. Dios ya ha hablado, ya ha dado la instrucción, pero está esperando que actúes en fe y obediencia. Los milagros de obediencia requieren que dejemos a un lado nuestra lógica humana y confiemos completamente en la palabra de Dios, sin importar cuán ilógica pueda parecer.
Verso bíblico
'Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo.' - Juan 9:7
Pregunta de Reflexión
¿Qué instrucción específica de Dios has estado evitando porque no tiene sentido para tu mente natural? ¿Qué no has obedecido porque miras tus recursos y no es suficiente lo que tienes en tus manos?
Activa tu fe
Cuando Dios te pide hacer algo, está probando tu fe. Él quiere darte, pero necesita enseñarte a creer. Se necesita más fe para entregar algo que para recibir algo. Dios les pidió a Abraham que le entregara su hijo y, por su obediencia, le dio una generación como la arena del mar y como las estrellas del cielo.
Oración
Padre, dame fe para obedecer tus instrucciones, aunque no las entienda completamente. Ayúdame a confiar en tu poder y no en mis recursos. Confío en que tu palabra nunca regresa vacía y en tu poder que hace lo imposible posible.
Pastor Martin Rivera


