Devocional
Muchos de nosotros crecemos con una imagen distorsionada de Dios. La religión lo pone como un Dios distante, difícil de complacer. Pero Jesús vino a corregir esa imagen con una verdad poderosa: Dios es tu Padre. No es solo tu Creador. No es solo tu Señor. Es tu Papá. Y esa diferencia lo cambia todo.
Cuando entiendes que Dios es tu Padre, ya no te acercas a Él con miedo o incertidumbres. Te acercas con confianza, sabiendo que Él te conoce, te ama y quiere lo mejor para ti. Jesús mencionó la palabra 'Padre' un promedio de 177 veces en los evangelios. Ese énfasis no fue accidental. Era el mensaje central que Jesús quería que entendiéramos. Dios no está esperándote con enojo; más bien, con amor, está esperándote con los brazos abiertos. Hoy, sin importar lo que hayas vivido o lo que estés enfrentando, puedes acercarte a Él como hijo y decirle todo lo que a un padre terrenal que cuida de ti les diría.
Versículo bíblico
Vosotros, pues, orad de esta manera: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Mateo 6:9
Pregunta de Reflexión
¿Qué imagen de Dios has llevado contigo hasta hoy, y cómo cambiaría tu vida si lo vieras verdaderamente como un Padre que te ama?
Activa tu fe
Dios está con los brazos abiertos para recibirte cuando necesites su amor, su perdón y su cuidado. Solo tienes que creer esa gran verdad: Dios es tu Padre y caminar en la identidad de hijo.
Oración
Padre, ayúdame a verte como realmente eres: un Padre amoroso con los brazos abiertos. Sana cualquier imagen distorsionada que tenga por atender a cosas que no entiendo y que me hacen dudar. Quita toda duda y permíteme acercarme a Ti con confianza todos los días.


