Devocional
Es fácil pensar que el orgullo espiritual solo afecta a personas arrogantes o difíciles. Pero la realidad es que puede esconderse en los lugares más inesperados: en años de fidelidad, en disciplinas espirituales, en creerse el más humilde de todos o en la sensación de que merecemos más de lo que estamos viviendo. Job era un hombre justo. Nadie lo dudaba. Pero con el tiempo, su confianza en su propia justicia se convirtió en un obstáculo entre él y Dios. No era maldad evidente. Era algo más sutil: la convicción de que él tenía todo bajo control. Dios, en Su amor, no lo dejó ahí. Permitió un proceso difícil, no para destruirlo, sino para llevarlo a un encuentro genuino con Su presencia. Porque Dios prefiere procesarnos a perdernos. Quizás hoy estás en medio de una temporada difícil y no entiendes por qué. Antes de buscar culpables afuera, vale la pena preguntarle a Dios si hay algo en tu corazón que Él quiere transformar. Eso no es debilidad. Es sabiduría. el corazón de satanás antes de su rebelión se llenó de orgullo y perdió el cielo. Dios quiere evitar que el orgullo nos aleje de Él. Proverbio 16:18 (LBLA) dice: Delante de la destrucción va el orgullo, y delante de la caída, la altivez de espíritu.
Verso bíblico
Dios le dijo a Job: ¿invalidaras tú también mi juicio? ¿Me condenaras tu a mí, para justificarte tú? - Job 40:8
Pregunta de reflexión ¿Hay algún área de tu vida espiritual donde la confianza en ti mismo ha comenzado a reemplazar tu dependencia en el Espíritu Santo?
Activa tu fe
El orgullo es la puerta que más comun que los cristianos abrimos al enemigo. dicen que el orgullo es como el mal aliento, otros se dan cuenta primero que uno. por eso es necesario ir con un corazón abierto delante de Dios y poner toda nuestra confianza en él y que el fundamento de nuestra fe sea su palabra.
Oración
Señor, examina mi corazón y muéstrame cualquier forma de orgullo que yo este ignorando en mí. Dame la humildad de reconocer que Te necesito en todo. Que mi vida, mi ministerio y todo lo que haga sea para tu gloria. amen
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